Cómo nunca fallar
Yo nunca he fallado en mi vida.
Mucho menos fracasado.
Sólo he ganado.
No es negación. Es alquimia.
¿Quieres aprender cómo?
EL TRIP DE HOY - en 10 minutos o menos vamos a explorar:
Nuestro gran crimen colectivo
La 3era opción
Cómo nunca fallar
Hay una probabilidad muy alta que vives aprisionado por los conceptos de “éxito” y “fracaso” fabricados por la sociedad y la cultura.
Desde chico has aprendido a:
Demonizar al fracaso y a evitarlo lo más posible.
Idolatrar al éxito y a perseguirlo lo más posible.
Callar al fracaso y esconderlo lo más posible.
Gritar el éxito y compartirlo lo más posible.
Pero más que nada, has aprendido a bifurcarte y a polarizarte.
Porque así es cómo funciona la humanidad.
Como no nos gusta no entender y no estar “en control”, pintamos todo de blanco o de negro.
Porque si sólo hay dos opciones, es más fácil navegar, vivir y entender la vida.
Por lo menos esa es la mentira que nos vendemos y compramos diario.
Porque tenemos un cerebro poderoso, pero muy flojo.
Y porque la gran mayoría de la raza humana tiene su consciencia en modo avión.
Por eso sólo hemos aprendido a ver:
Rico o pobre.
Fuerte o débil.
Hombre o mujer.
Jefe o empleado.
Maestro o estudiante.
Ganador o perdedor.
Guapo o feo.
Inteligente o tonto.
Y claro, el maestro de todos que hoy vamos a decapitar:
Éxito o fracaso.
Ese es el gran crimen colectivo imperdonable del cual todos somos cómplices:
Limitamos la infinidad del universo y de nosotros mismos a dos opciones.
Y el castigo es profundamente devastador:
Por limitar cómo vemos el mundo, hemos limitado cómo nos vemos a nosotros mismos.
Nos hemos convencido de ser binarios, cuándo en esencia somos infinitos.
Por eso vivimos inundados en culpa, auto-sabotage y depresión.
Por eso nos falta tanto auto-amor, auto-reconocimiento y auto-aceptación.
Porque si no alcanzamos el polo deseado, nos juzgamos, castigamos y condenamos.
Pero sí hay una salida.
Se llama la 3era opción.
Y tú puedes aprender cómo invocarla.
La 3era opción
La 3era opción es un acto de consciencia deliberada, disciplinada y no-negociable.
Significa abandonar los polos.
Dejar el blanco y negro y navegar el área gris.
Dejar lo binario y entrar a lo fluido.
Liberarte no será fácil porque llevas años de adoctrinamiento y tu tarea es profunda:
Re-codificar cómo escoges ver al universo y cómo escoges verte a ti mismo.
Si lo logras, no estarás sólo, pero tampoco tendrás mucha compañía.
Y eso, tampoco es fácil.
Porque eso es soledad en compañía.
Y cómo dijo Saramago: “lo único peor que estar ciego, es ser el único que ve”.
Pero ese ese el bendito precio de la consciencia.
Y si estás aquí y lees este newsletter, ya llevas rato pagando ese precio felizmente.
Así es que continuemos…
Desde el plano racional, ya entendimos porqué es preferible sólo tener 2 opciones.
Por eso para ver la 3era opción vas a tener que aprender a operar desde otro plano:
El plano existencial (obvio).
El plano existencial es el plano de la experiencia.
Y en el plano de la experiencia, las posibilidades son infinitas.
Pongamos un ejemplo:
Analicemos el “éxito” y el “fracaso” de tirar un penal en futbol.
Desde el plano racional, sólo hay dos opciones finitas:
1- Gol = éxito
2- No gol = fracaso
Desde el plano existencial, entra la 3era opción infinita:
3- La experiencia de tirar el penal = éxito.
¿Porqué la experiencia siempre es un éxito en sí?
A) Porque la experiencia es independiente a todo lo demás.
Vale por sí misma porque es incomparable, irrepetible, única e interna. Su valor es determinado por ella misma, nada más.
B) Porque la experiencia es perenne.
No tiene principio ni fin, realmente. Vive dentro de ti y tú dentro de ella.
C) Porque la experiencia siempre suma.
Siempre te deja algo y siempre alimenta tu receptáculo existencial.
D) Porque la experiencia es expansiva.
Todo cabe dentro de ella: emociones, pensamientos, reflexiones, aprendizajes, hallazgos, etc.
E) Porque la experiencia es abundante
No te da un sólo regalo, te da todos los que quieras, cuantas veces quieras. Para sacarle más jugo a una experiencia sólo tienes que cambiar el lente desde dónde la ves.
Si aún no te ha quedado claro porqué la experiencia = éxito, piénsalo así:
En términos esenciales, tu existencia no es más que el cúmulo de experiencias que tienes de ser un ser humano.
Por ende, existencia = experiencia.
Por ende, entre más experiencias tienes, más retorno de inversión existencial tienes.
Por ende, entre más retorno existencial tienes, más ganas.
Por ende, entre más ganas, más éxito tienes.
Por ende, experiencia = éxito.
Cómo nunca fallar
Para nunca fallar y siempre ganar, siempre opera desde el plano existencial y siempre invoca la 3era opción.
Si lo haces, rápidamente te darás cuenta que fallar no existe.
Simplemente fallar no existe.
Porque para fallar, forzosamente necesitas creer:
Que el éxito es binario (limitado por dos opciones)
Que sólo se gana afuera con resultados
Y eso es una ilusión (y un crimen).
Y si operas desde el plano existencial e invocas la 3era opción, forzosamente crees:
Que el éxito es fluido (ilimitado por infinitas opciones)
Que sólo se gana adentro con experiencias
Y eso es una bendición (y la realidad).
Por eso yo nunca fallo y siempre gano.
Porque mi único barómetro de éxito es la experiencia.
Y toda experiencia siempre me da cambio, aprendizaje y evolución.
Si quieres seguir “fallando” estás en todo tu derecho.
O puedes ser un alquimista existencial que siempre gana.
Porque si ganas adentro, siempre ganas - independientemente de qué pase afuera.
Tú decides.
Happy trippin.
¡¿Y qué hago con esta información?!
Tip práctico:
Paso 1: Haz una lista de tus mayores “fracasos”.
Paso 2: Ahora revive cada uno desde el plano existencial invocando la tercera opción.
Paso 3: Escribe junto a cada “fracaso” lo que te dio la experiencia.
Paso 4: Reconoce, celebra y disfruta todos tus éxitos.
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Increíble cómo muchas cosas de mi vida las he vuelto binarias. La tercera opción requiere de un gran ejercicio de consciencia.