¿Qué es un Gran "Para Qué"?
Y como ser un Founder Existencial
El trip de hoy: o sea, hoy en 10 minutos o menos vamos a explorar:
La diferencia entre un “por qué” y un “para qué”
Cómo ser un Founder Existencial
Mi mantra como founder
Es mucho más importante saber PARA QUÉ vas a emprender que por qué.
Tu startup depende de entender y vivir la diferencia.
Todos los founders saben por qué quieren emprender. Tienen clarísimas las razones, validaciones y justificaciones racionales detrás de su startup.
Cuando les preguntas por qué quieren emprender te responden como si estuvieran leyendo directo de su pitch deck o business plan. Te responden con y desde la cabeza, explicándote el tamaño del mercado, el pain de los usuarios, las proyecciones financieras, y las ventajas competitivas.
El por qué = racional.
Pero muy pocos founders tienen claro para qué quieren emprender. Estas son las razones, validaciones y justificaciones existenciales detrás de su startup.
El para qué responde a la pregunta “¿para qué nace mi startup?.” Su poder viene de clarificar la razón de ser de la startup, su misión, propósito y significado. Es el drive intrínseco, el llamado, y lo que define todo lo que tu startup es y hace.
Un para qué = existencial.
Si solo emprendes sabiendo por qué, no la vas a armar.
A los founders que emprenden con y desde la razón exclusivamente, abrazando solo los “por qués”, los llamo founders oportunistas.
Estos son los primeros en tirar la toalla y rendirse ante los números obstáculos de emprender. Cuando las cosas se ponen difíciles, buscan otra oportunidad que sea mejor, que tenga mejor tamaño de mercado, un pain más grande, en fin, que haga más sentido racional. Se rinden por qué no tienen la gasolina existencial necesaria para sobrellevar los desafíos.
Sin propósito y significado visceral y trascendental, el desafío gana.
A los founders que emprenden con y desde el corazón predominantemente, abrazando su gran “para qué”, los llamo Founders Existenciales.
Estos no tiran la toalla por que su pasión está blindada con significado y propósito. Ellos simplemente no pueden vivir en un mundo donde su startup no exista. Hicieron un all-in existencial y por eso la startup es una extensión de ellos mismos. No es un proyecto independiente. Es un reflejo auténtico y entero de sus valores, principios y mindset.
El cordón umbilical nunca se cortó. El “para qué” y el founder se alimentan mutuamente, todo el tiempo.
El filósofo alemán Friedrich Nietzsche lo dijo mejor que nadie:
“Quien tenga un para qué para vivir, sobrellevará casi cualquier cómo”.
Nietzsche es de mis filósofos existenciales favoritos y esta frase se ha vuelto un mantra en mi vida. Espero a ti también te guíe de ahora en adelante. Mi Gran Para Qué siempre me ha ayudado a sobrellevar todos los “cómos” que me he encontrado emprendiendo.
Mi Gran Para Qué no ha hecho que sea más fácil emprender ni me ha asegurado que dejaré de vivir dificultades. Y tampoco lo hará para ti.
Lo que sí ha hecho es blindarme. Es mi chaleco antibalas. Me fortalece y ayuda a maximizar mi resiliencia y me motiva, siempre, por que me recuerda que hay algo más poderoso que el desafío que estoy enfrentando. Y tiene una característica aún más increíble: su fuerza es exponencial. Entre más desafíos enfrentas, más crece y más fuerte se vuelve tu gran para qué.
Como ya habíamos explorado, la gran mayoría de las personas viven como “Houdinis Existenciales” - artistas del escape existencial. Por eso, la gran mayoría de los founders emprenden por inercia (por qué) y no por conciencia (para qué).
Necesitamos Founder Existenciales que sepan para qué emprenden, no solo por qué. Emprender es suficientemente difícil como para que además decidas emprender con un ojo cerrado y solo medio tanque de gasolina. Es un lujo que no te puedes dar.
Por eso, tu primer paso como Founder Existencial, y el más importante, es encontrar tu Gran Para Qué - antes de hacer cualquier otra cosa.
¿Y entonces, cómo lo encuentras?
Métete al cuartito de tu gimnasio existencial, reflexiona y dime que encontraste.
¿Qué te ha servido a ti y cómo lo has logrado?
No te preocupes, no te voy a dejar así nada más…
En el próximo post de la siguiente semana, vamos a explorar cómo encuentras tu Gran Para Qué.
Happy trippin.


